7 mitos sobre la eyaculación precoz

La eyaculación precoz preocupa a muchos hombres, no en vano, prácticamente la mitad de las visitas que se hacen en las consultas de sexología son referidas a este fenómeno.
Cuando un paciente con eyaculación precoz llega a consulta lo hace, normalmente, bastante desesperado. Por lo general ha intentado someterse a algún otro tratamiento, o hacer algunos ejercicios que ha leído por la red, pero nada de ello ha dado resultado. Quizá incluso ha ido al urólogo y éste le ha dado algún ejercicio, alguna pastilla o le ha dicho, directamente que lo suyo no tiene solución (caso real, lo prometo).
Pero a pesar de ser una de las disfunciones sexuales más frecuentes, por no decir la mayoritaria, los hombres que la sufren desconocen por completo cómo funciona y por qué les pasa a ellos. Es más, hay una serie de mitos sobre la eyaculación precoz que será necesario desmentir antes de iniciar la terapia.
Aquí encontrarás los principales, pero hay muchos más que iremos tratando más adelante.
1. La eyaculación precoz es correrse antes de penetrar
Sí. En efecto, la eyaculación precoz es correrse antes de penetrar, pero también es correrse una vez has penetrado y sin que te de tiempo a darte cuenta de ello.
Es decir, todo hombre que siente que no controla sus eyaculaciones, y que por lo tanto «se corre» antes de lo que desearía, es un hombre que puede tener eyaculación precoz.
Ahora bien, es importante aquí la percepción de la eyaculación, es decir, hay hombres con parejas que tienen una sexualidad plena y muy rica haciendo penetraciones de 2 minutos. Otros hacen penetraciones de 10 minutos y no se quedan a gusto. Todo depende de la percepción que tenga el propio hombre, así como su pareja, no hay un tiempo mínimo, ni un tiempo máximo de penetración. De hecho no hay un tiempo «normal» de penetración. Cada pareja, cada relación sexual es un mundo, la cuestión es disfrutar.
2. La eycaculación precoz es cosa de jóvenes y desaparece con el tiempo
A pesar de que puede parecer algo normal y que hemos oído a menudo, los estudios científicos demuestran que la eyaculación precoz se puede padecer a cualquier edad. De hecho, hay hombres que siempre han tenido control sobre su eyaculación y un día, bien porque cambian de pareja, bien porque cambian las circunstancias, o bien por cualquier motivo, empiezan a percibir que eyaculan sin poder controlar.
Esto lleva a los jóvenes a pensar que, como son jóvenes, y por lo tanto sexualmente muy activos, «unas hormonas con patas», se curarán a medida que vayan creciendo. Que poco a poco, como por arte de magia, comenzarán a tener control sobre sus eyaculaciones. Esto puede pasar, pero en la mayoría de los casos no solo no es así, sino que la eyaculación precoz va a más.
3. La eyaculación precoz se debe a un defecto físico
Hasta la década de los 70 la medicina consideraba la eyaculación precoz como una consecuencia de un trastorno físico relacionado con irritaciones del aparato genital urinario. Algunos urólogos y médicos, aún hoy en día, siguen manteniendo esta postura, pero lo cierto es que no hay ninguna base científica que apoye esto.
Hoy en día se acepta por gran parte de psicólogos, sexólogos y algunos miembros de la comunidad médica, que la eyaculación precoz se debe básicamente a un componente de ansiedad, mediante el cual el hombre está tan concentrado fuera de su cuerpo que no advierte su nivel de excitación, de manera que no percibe las sensaciones premonitorias de la eyaculación por lo que no pueden controlarlas.
4. La eyaculación precoz se debe a un fuerte impulso sexual o a una alta excitación
Este mito proviene del desconocimiento del proceso de respuesta sexual. Sí, aunque parezca mentira, en un hombre las cosas no son tan sencillas como: «tengo deseo, me excito y eyaculo». Y en un hombre con eyaculación precoz tampoco es así.
La respuesta sexual masculina es más compleja, supone poder disfrutar de las sensaciones, de la atracción, del deseo, de la erección, del orgasmo, etc. Es decir, un hombre puede estar altamente excitado y no eyacular, un hombre puede tener un alto deseo, puede ser muy fácil de excitar, pero eso no significa que eyacule antes.
A causa de este pensamiento son muchos los hombres con eyaculación precoz que evitan cualquier tipo de contacto inicial con sus parejas, yendo directamente a la penetración con la ilusión de que, quizás, así aguanten más. Lo cierto es que esto no solo supone un error de concepto, sino que además puede acarrear algunas consecuencias en la relación con su pareja.
El control o falta de control de la eyaculación depende más del hombre que del estímulo sexual, por lo que la atracción sexual de una mujer no supone siempre que el hombre se excite o eyacule antes.
-A. Matesanz (La eyaculación precoz, Madrid, 2000)
5. La eyaculación precoz se puede curar con pastillas o pomadas
Si me dieran un euro por cada paciente con eyaculación precoz que me ha pedido «una pastilla o algo para curarme», podría irme de vacaciones bastante lejos. Y es que vivimos en la época de lo inmediato, en el momento de las soluciones exprés: «adelgaza 5 kilos en 5 días», «ponte morena en 10 minutos», «supera la ruptura con tu pareja con estas pastillas»…
Pero realmente no hay ningún producto eficaz para la eyaculación precoz. Algunos «centros especializados» se vanaglorian de tener las pastillas o el spray sublingual que hará que tus eyaculaciones se retrasen. Puedes probarlos, si quieres, pero debo advertirte que no hay nada a nivel científico que avale estos productos.
6. Cuantas más relaciones sexuales se tengan, menos eyaculación precoz
Algunos hombres con eyaculación precoz explican que antes de una cita importante, o antes de tener relaciones sexuales con sus parejas, se masturban y de esa manera «van descargados». Esto puede producir un cierto efecto de tranquilidad en el hombre, hecho que provocará que quizás pueda aguantar un poco más en la siguiente relación sexual, pero lo cierto es que la eyaculación precoz no tiene nada que ver con la frecuencia de las relaciones sexuales o las masturbaciones.
Muchos hombres atribuyen la eyaculación precoz a que tienen pocas relaciones sexuales, y con frecuencia achacan esta escasez de relaaciones a la inapetencia de la compañera e incluso la culpabilizan de su eyaculación precoz.
-A. Matesanz (La eyaculación precoz, Madrid, 2000)
De hecho hay pacientes que afirman que cuanto más seguidas son las relaciones sexuales, más rápido van, porque más están pensando en poderlo controlar. «Ahora sí, ahora lo controlaré, ahora puedo, venga, ahora puedo controlarlo».
7. La eyaculación precoz no tiene solución
A pesar de que, como decía en la introducción, aún hay profesionales de la salud que afirman que «la eyaculación precoz no tiene solución», por suerte para todos los hombres que la sufren (y por suerte para sus parejas sufridoras) la eyaculación precoz SÍ tiene solución.
De hecho, en la literatura sexológica sobre el tema se habla de una efectividad del tratamiento de entre el 85% y el 100% de los casos.
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