Los regalos de las exparejas

¿Qué hacer con los regalos de las exparejas? Hace unos días recibí esta pregunta por redes sociales que creo que es interesante porque aunque parece banal y quizá un poco absurda, es cierto que no es la primera vez que la veo plantearse.
Hola. Hace poco he empezado con un chico que es un poco celoso. Tengo en mi casa regalos que me hizo mi ex y que me gustan mucho pero no me atrevo a decirle a mi novio que son de mi ex. No sé si tendría que tirarlos, pero no quiero porque me gustan. Pero tampoco quiero que mi novio se enfade o que piense que aún estoy colgada de mi ex. ¿Qué hago?
Esto me llevó a acordarme de un capítulo de la serie «Cómo conocí a vuestra madre» (concretamente el capítulo 16 de la segunda temporada), en el que Robin y Ted, que en ese momento son pareja (perdón por el spoiler), se piden mutuamente tirar los regalos de sus anteriores relaciones. No recuerdo muy bien cómo acaba la cosa, lo que sí sé es que los 5 perros de Robin, que son regalos de sus anteriores parejas, de repente dejan de aparecer en la serie….
En fin, irresponsabilidades a parte, es una cuestión importante, y que se plantean muchas personas.
Tu pareja tiene exs
Mira, a no ser que tengas 13 años, lo más probable es que tu pareja actual haya tenido otras parejas anteriormente. O otros «crushes», o otros amores platónicos. Acéptalo. Ni eres la primera persona en la que se fija ni serás la última. De verdad. Asúmelo. Tatúatelo en un sitio visible, si es necesario. Pero esto es importante, tu pareja no sólo ha tenido, tiene ni tendrá ojos para tí.
Cuando hayas asumido esto, la pregunta te resultará mucho más fácil de responder. Y es que, todos tenemos una historia, un pasado, cosas (y personas) que han sucedido en nuestras vidas y que han hecho que seamos las personas que somos.
Te has enamorado de una persona que también es así porque antes estuvo con su ex. Sí. Fíjate bien, incluso deberías agradecerle a su ex que haya pasado por su vida y que haya puesto su granito de arena para convertirla en la persona que es. Y sí, esto vale para todo tipo de relaciones.
Y no, no estoy diciendo que haya que ir a estrecharle la mano al ex de nadie. Ni que tengamos que agradecerle nada a un ex maltratador. Ojalá nadie tuviera que pasar por eso y si esa es la situación probablemente más que agradecerle nada te apetezca darle un guantazo. Normal. Pero la violencia no soluciona nada.
En definitiva, lo que estoy diciendo es que todas las experiencias, las buenas y las malas, hacen que cambiemos. Y si la persona de la que te has enamorado es así, es por muchas razones, pero en una pequeña parte también es así por todos los amores y desamores que ha pasado.
Qué hacer con los regalos de las exparejas
Pues lo que tú quieras. Lo que a ti te apetezca. ¿Te apetece conservarlos porque te traen buenos recuerdos? Adelante. ¿Prefieres tirarlos porque no te gusta recordarle? Adelante. ¿Quieres devolvérselos a tu ex triturados en señal de venganza? Bueno, pero entonces plantéate si estás en la situación emocional adecuada para iniciar una nueva relación.
Cuando un ex es eso, un ex, no suelen quedar emociones fuertes vinculadas a esa persona. Por supuesto nos puede provocar una sonrisa recordar la relación, o al revés, que nos provoque sensaciones negativas recordarlo. Pero no deberían ser emociones muy intensas. Si lo son, quizá no es el momento aún de iniciar una nueva relación o quizá es el momento de trabajar estas emociones en consulta ya que pueden ser indicadoras de que no has hecho una separación sana.
Lo importante, volviendo al tema de los regalos, es que nadie te haga sentir obligado o obligada a hacer o no hacer. Decide tú qué es lo que quieres hacer.
Y, por supuesto, no obligues a tu nueva pareja a deshacerse de sus recuerdos. Deja que sea ella o él quién tome la decisión de qué hacer con ellos. Respeta su decisión.
¿Y qué hago con las fotos?
Esto quizá es más peliagudo, pero en esencia un poco lo mismo: lo que a tí te apetezca. Aquí si que puede ser comprensible que no me apetezca ver las fotos felices de mi nueva pareja con su expareja en su habitación. Entonces, lo que recomiendo es comunicación desde el respeto (si os resulta difícil hablar de estas cosas, siempre podéis venir a consulta a aprender a comunicaros mejor).
Habla con tu pareja y explícale cómo te hace sentir ver esas fotografías y llegad a un acuerdo mútuo. Si estás en su casa y tu pareja decide, después de haber hablado sinceramente, que las fotos se quedan, pues tienes dos opciones: aceptarlo o no volver más a esa casa.
Si estamos hablando de un álbum de fotos físico, pues nada, lo mismo. Si lo quieres guardar lo guardas y si no, pues no. Pero decídelo tu.
¿Y si hablamos de fotos en redes sociales? Pues quizá escueza un poco más, porque suelen ser públicas, y quizá la sensación que tenemos es que todo el mundo podrá compararte ahora con su ex. Pero tu nueva pareja sigue teniendo todo el derecho de dejar puestas ahí sus fotos con su ex. Forman parte de su perfil virtual, y está en su derecho de no querer eliminarlas de un plumazo. Consejo: intenta evitar caer en el error de ir a contar cuántas fotos tiene con su ex y cuántas contigo. Recuerda: cuando tu nueva pareja estaba con su ex, estaba en una relación diferente, puede que contigo quiera hacer las cosas de otra manera.
No puedo evitar los celos
Los celos pueden hacernos sentir realmente mal. Por desgracia son muy habituales y, muchas veces, no entendemos una relación sin que haya un poco de «celos sanos».
No, los celos nunca son sanos. Evidentemente hay muchos grados de celos, pero ni el más bajo es sano. Porque al final son una emoción que nos impide disfrutar al 100% de nuestras relaciones.
Así que si tienes la sensación de que no puedes evitar los celos te recomiendo que te pongas en contacto conmigo y que podamos hablar tranquilamente del tema para empezar a ponerle solución. ¿Te parece?